Lydia Delgado, sin moverse de su cuadrícula pero gustando a más no poder. Sus característicos lazos, reiterados sin resultar excesivos y contraponiendo el clasicismo de éstos con un tejido gabardina. Aún habiéndose visto tanto, la cosa cambia. El beso de dos niños protagonizando un vestido en tonos pastel, cautiva.
Algún vestido con falda tipo mesa camilla, con esencia infantil y de nuevo en tonos pastel, sin empalagar.
David Delfín, se centra en el naranja, el azul eléctrico y el amarillo, entrelazando éstos con el B&W y metiendo cuellos masculinos de esmoquin sin pajarita. Las cinturas las marca estratégicamente sacando el atuendo de contexto. Los largos aparecen, o cortos, o no excesivamente.
Ha llegado a París. Amaya Arzuaga, sigue apostando por los volúmenes y las formas, una apuesta segura la de jugar a añadir volumen en determinadas curvas de la mujer.
Ailanto. Divertido, colorista. Entre ñoño por los colores pastel, estampados y calcetines pero desafiante y gamberro con ese único pendiente inmenso y la forma de llevar la parka...
Alma Aguilar. Con sedas y gasas ha dado vida a las faldas, pantalones y camisas. Se ha movido en tonos claros y brillos. Los pequeños y ornamentados sombreros remataban el outfit.
American Pérez. Muy bien. Cortes altos y piezas de arriba anchas y cortas, ha seguido con esta tendencia al alza y ha gustado. Lazos, dibujos, transparencias y print de leopardo.

Juan Duyos. Manchas de tinta y animales. Azules y amarillos, malvas, rosas, éstos empolvados, en definitiva, la gama de colores muy acertada.
La 52 edición de Cibeles Madrid Fashion Week ha estado a la altura de las expectativas. Muchos y muy buenos debería concluirse. En el cibelespacio se respiraba tendencia, estilo, detalles meditados, pero, ¿quién va a acudir si no la gente que le da importancia a todo ello?. Acierten o no, se lo piensan. Como la relevancia que le da el creador a cada uno de sus pases, al conjunto del carrusel.
De una manera o de otra, la moda despierta a Madrid, y reúne a cantidad de gente que acude al Cibelespacio. Vienen a peinarse, hacerse la manicura, comer chocolate, paella, recoger revistas y a pasar el rato o bien, y si pueden, ¡a ver desfiles!
Los diseñadores han jugado sus cartas, y que lo sigamos viendo.







Nuri, estupenda! Normal que tengas a todos seducidos, eres maravilla para describir los desfiles y sus outfits más destacados.
ResponderEliminarBesos, bella.