Etiquetas

viernes, 28 de enero de 2011

CHANEL hace y deshace con su línea beauty


Crea un mundo aparte con sus labiales, sombras, cepillos de éstas, estuches de polvos y cualquier utensilio o producto. Todo con un marcado aire futurista, revolucionario. Lo mismo que quieren trasladar a la marca en sí. Curioso que, una vez más, y sin necesidad de sus maravillosas y vanguardistas colecciones, consiguen dotar a una marca con historia y tradición de modernidad e innovación absoluta.
Chanel siempre en el punto de mira, siempre sorprendiendo, encandilando, y dando qué hablar. Pero tienen por costumbre cuidar esas habladurías con piezas como estas. Controlando la publicity.
¿A quién no se le antoja acicalarse con cualquiera de estos productos? por si no está cuidado el producto... el diseño... ahora, ¡cómo lo venden!
Grandioso.

Besos

domingo, 23 de enero de 2011

Si fueras aristócrata, ¿serías musa de... ? Daphne Guinness

Descendiente de la saga cervecera, coleccionista de Alta Costura y maníaca, asidua a los front rows, filántropa...
La aristócrata de sangre azul, Daphne Guinness, es ahora musa de la firma Nars. Detrás del personaje hay una camaleónica mujer que difícilmente pasa desapercibida por sus estridencias y rebuscados outfits a años luz de lo convencional. Está por ver que sea otras cosas, pero diferente es con creces, su referente estético es Cleopatra. "Para mí, cambiar de imagen es algo muy, muy orgánico. Nada que haga a propósito. Me gusta experimentar, siempre quiero ver qué es lo que pasaría si... Estoy segura de que a veces el resultado es espantoso, pero me parece tan divertido...". Su melena bicolor con mechón negro azabache la caracteriza.
Se decanta generalmente por los looks futuristas, propios de su adorado McQueen. Ataviada con una especie de armadura y con apariencia serena, prudente pero curiosa, posa para el maquillador y fotógrafo François Nars.
Su vida podría ser lo que se plasma en uno de los oníricos lienzos de Dalí, con quien la aristócrata pasó muchos veranos de su vida. Su devoción y fascinación por la alta costura la heredó de su abuela Diana Mitford, íntima de Givenchy. Por si la aristocracia no tiene lo suyo, su pasado familiar de novela lo prolongó cuando contrajo matrimonio con el armador griego Stavros Niarchos, con el que tuvo tres hijos. Sin embargo la vida de princesa contemplativa no le satisfacía, quería ser partícipe, adoptar un papel, una postura... decidió entonces ser la diva que os presento. La que se rifan como espectadora de colecciones, la que hace uso de los armadillo de McQueen y los domina. "La moda es realidad reflejando realidad. No me parece que haya mucha fantasía" dice.
Se trata de una mujer solidaria, en 2008 subastó un millar de vestidos de Alta Costura en favor de Meath's Women Refuge, organización benéfica que ayuda a mujeres que sufren abusos en Irlanda, de donde procede. Revela lo que siente cuando se viste con uno de sus deseados, "es como una segunda piel. Sientes todo el trabajo que encierra la pieza, y a toda la gente involucrada en su desarrollo".
Los afortunados y elegidos por ella son Azzedine Alaia, Gareth Pugh, Tom Ford, Karl Lagerfeld, Alexander McQueen y Philip Treacy. La joya más importante de su colección, como costosamente puede elegir una, sería cualquiera que hubiera llevado su madre o abuela.
Es atrevida y arriesgada, se divierte y experimenta. Considero que es una gran mujer que, tanto encierra, tanto transmite.

¿Qué os inspira esta mujer?

Besos

sábado, 8 de enero de 2011

Suárez se desmelena. Aristocrazy


Estudiada y acertada la maniobra de la clásica firma Suárez para adentrarse en el mundo rebelde y transgresor que tanto vende últimamente. Alguien nuevo en la familia: Aristocrazy. El naming me parece fantástico, surge de la unión de "aristocracy" + "crazy", además el término "crazy" es adecuado para lo que se quiere denotar con esta nueva línea. En general es genial, tanto el juego de palabras, como el mix de los dos términos aportando cada uno lo que aporta.
Encanta eso de pertenecer a la aristocracia pero aparentar que no, ser alocado y resumirlo todo en el descuido cuidado.
Las grandes firmas de joyería han tenido que bajar de donde estaban y hacer lo que se llama prêt- a- porter en joyería, hacer piezas con materiales más asequibles.
Desde luego la marca ha dejado de ser rígida y seria para ser fluida y cercana, lo necesitaban si querían acercarse a la juventud... a la mentalidad irracional, despreocupada, irreverente, improvisada y jovial. Así sí. Al margen de esto, The Sartorialist tiene su papel en la historia, pero qué gran acierto ¿no?, de repente, todos expectantes. El archiconocido blogger que se dedica a capturar estilos muy personales por el mundo, ha sido el encargado de producir el primer catálogo de Aristocrazy por las calles de Nueva York. Nos encanta el tercero en discordia.
La marca ha sabido entrar sagazmente en el middle market y tiene que lidiar con firmas como Pomellato o Tous, joyería de nivel medio o alta bisutería, joyería democrática. No había nicho, lo habían cubierto con creces, pero Aristocrazy tiene un valor añadido de momento, The Sartorialist de por medio. A un gran sector de la juventud, ya nos tiene ganados.
Mientras marcas desaparecen, se tambalean o hacen malabarismos en el hilo, Suárez crea una nueva, es un hecho que Aristocrazy surge en tiempos difíciles. Tiene cuatro líneas: "AristoBasics", "AristoTrendy" y "AristoShow"que no falte. 
Los precios, aparte de algunos productos-gancho a 49 euros, son en general elevados, pero la visitaremos, lo que después de todo sale de la coctelera, locura-semidejadez-irreverencia-The Sartorialist... ¡nos gusta! Por cierto, su novia Garance Doré, también ha tenido vela en este entierro.

Os dejo el making off de la campaña:

lunes, 3 de enero de 2011

Acusada pérdida. Lydia Delgado no presentará en Cibeles MFW

Primero fue bailarina, lo notamos en ésta, su última colección y con la que se despidió, luego probó con la fotografía y la música. Por fin llegó a la moda, a crear y a gustar. Se le esperaba.
Lydia Delgado, junto a José Castro (que ya se ausentó en la pasada edición) y Elio Berhanyer no presentarán sus colecciones en la más sonada plataforma de moda española.
La catalana que siempre recibe tan buenas críticas y combinó dulzura y sofisticación en su última colección, deja Cibeles y apena, seguro, a gran parte del público que sigue la moda española. Podría ser una baja temporal, sea como sea se sentirá esta falta.
La catalana abrió su taller en Barcelona en 1989 y poco después, en la misma calle Minerva, estrenó su tienda propia a la vez que presentaba en la desaparecida Pasarela Gaudí en 1991. En el 97 lanza prêt à porter y en 2006 especialmente, cerró el desfile en Cibeles con un éxito apabullante.
Parece que el espectáculo que se sirve cada medio año en Ifema, no resulta rentable y no aporta mucho a los artistas. Eso sí, la firma de la diseñadora tiene pensado volver a Gaudí Novias, disfrutaremos viendo lo que propone.

Lydia D.