Femenino y atrevido, en tiempos de crisis se enseña ¿no?, se acortan faldas, pues nos ponemos corsés también. Apetecen. No son novedad en el plano del espectáculo, Madonna es una devota de éstos y popularizó ciertas obras de Gaultier con forma cónica en el pecho.
Se trata de una prenda de uso interior originaria del siglo XVIII, modela y define la figura, exhibe, acompaña, realza, estiliza entonces, habla por sí mismo. Fue Paul Poiret, cuyas contribuciones a la moda se comparan con las de Picasso al arte, quien en el siglo XX consigue la obsolencia del corsé. Se retoma en los 40 de la mano de Dior y vuelve en los 80 en la música, el show y el espectáculo, Madonna, su puesta en escena lo respalda.
La diferencia entre el bustier y el corpiño es que el corpiño es de origen campesino y se abrocha tradicionalmente siempre por delante, fue YSL quien lo presentó como ropa exterior en los 70 e impactó, claro.
Me gustan especialmente los que no disimulan, si
no que manifiestan los aros del sujetador, modificándoles el color con
respecto al fondo incluso, o dándole el relieve que requiere el aro que
bien sujeta.
Me gustan especialmente los que no disimulan, si
no que manifiestan los aros del sujetador, modificándoles el color con
respecto al fondo incluso, o dándole el relieve que requiere el aro que
bien sujeta.

Que no falten los modelos vintage:
Caigamos, dejémonos llevar, con personalidad, pero no vale resistirse... A airear busto se ha dicho.
Y es que, ya lo decía Maya Hansen... para más inri con símil al cuello ¿Más claro?
¿Os apuntáis?
Caigamos, dejémonos llevar, con personalidad, pero no vale resistirse... A airear busto se ha dicho.
Y es que, ya lo decía Maya Hansen... para más inri con símil al cuello ¿Más claro?
¿Os apuntáis?






















