El enclave perfecto para mostrar moda sin duda es París. Aquí algunas de las propuestas. ¡A disfrutar!
Dries Van Noten. Una semi-dejadez, la de algunos atuendos, que atrae a más no poder. El éxito de la firma belga radica en contradecirse, superponer, innovar, y huir de lo habitual. Eso que necesitamos muchas veces y que cuando nos lo ofrece la moda nos encanta.
Balenciaga. Nicolás Chesquière nos sorprende con una paleta muy ocurrente para estar hablando de invierno; el naranja, el amarillo ácido, verde claro, turquesa, pasteles...
Buscaba un look con cierto toque doméstico, le interesaba y lo ha logrado, aportar rigidez a las prendas, nada de tejidos lánguidos, estos tienen cuerpo. La estética inspirada en la ciencia ficción la vemos entrelazada con apuntes de los años 70, los vemos en las geometrías y faldas tubo bien cortas. Cárdigans y algún estampado revista.

Los zapatos como siempre tema aparte, un maravilla. Me pirran ellos en sí y los apliques de plástico en tacón y suela.
Balmain. Es cierto que se mueve entre líneas y patrones que ya nos había presentado, marcando hombros y silueta, faldas tubo muy minis.., pero a mi parecer no cansa, embriaga de igual manera.
Las chaquetas clásicas con solapa y entalladas, con estampados en tonos morados, granates y berenjena.
El oro con negro le encanta. Los pantalones muy slim.
Isabel Marant. Me gusta lo que propone, una mujer entre austera y sofisticada, los extremos no son buenos. El cuero negro, la piel, las chaquetas se llevan cortas, los pantalones, o leggins con brillos, que sean pesqueros, los pantalones de cuero rojo me pueden. Qué bonito es todo.
Maison Martin Margiela. Se desmarca con una especie de sobrecinturas que aplica considerablemente alejadas de la cintura real. Entrelaza lo estrambótico con lo clásico, los pantalones bien anchos. Punto grueso como protagonista.
Dior muy romántico. Ha querido recrear una mujer seductora y libertina a través del romanticismo francés y los tweeds de equitación inglés. Las chaquetas propias de la activiad ecuestre se llevan abiertas sobre vestidos en muselina y encaje. Los vestidos de noche están inspirados en el pintor Delacroix, son drapeados y asimétricos. Los colores pasteles, azul cielo, el rosa palo o el salmón. Los volantes, que acentúan el romanticismo, cobran vida en la mayoría de outfits.
Gareth Pugh. El diseñador inglés que estudió y trabajó en París. Habla del negro, negro con transparencias o negro total, pantalones muy slim al igual que nos propone Balmain.
Lanvin. Colección impecable, abrigos que desdibujan la silueta de la mujer. En beige, gris y negro. Las plumas y los brillos acicalan las prendas, más de una falda plisada y bien cortas.
Vivienne Westwood. No deja nunca a nadie indiferente. Fantasiosa, divina y ocurrente. La puesta en escena muy de film.
Giles. Una mujer un poco años 50. Los corsés son la constante, que los inserta en todo tipo de faldas.
Viktor&Rolf salieron a la pasarela para ayudar a que las modelos mostrasen sus creaciones, le quitaban prendas a una para ponérselas a otra. Fue un desfile tranquilo, sin prisas, recreándose en cada atuendo. La colección monocolor, el negro. Ausencia de color para centrarse en las piezas, vestidos joya como el de la segunda imagen, con una falda rígida en línea T.
Bodys o maillots, un traje sastre reinventado, predomina el tweed, el pelo, cremalleras... e imposible no mencionar los botines con calcetín y unas inmensas plataformas.
* Perdonad la tipografía que aleatoriamente sube y baja de tamaño, es cosa del editor, al publicar me sale así... ¡sorry!